Fermín Mundaca y Marecheaga, ‘El Pirata Mundaca’, un personaje de película en tierras de Isla Mujeres

EL BESTIARIO

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

 ‘Jack Sparrow’ de la saga de Piratas del Caribe seguro que habría coincidido en las andanzas de este bermeano del País Vasco; “¿Euskalduna zara zu?”, “¿Eres vasco?”. Y al contestarle el abuelo Simón que era de Plencia, se quitó el turbante y le abrazó emocionado diciéndole: “Nik, Mundakako naiz” “Yo soy de Mundaca”. Hubo una fiesta a bordo. Les perdonó la vida, les devolvió el barco y las mercancías y se despidieron alegremente; “los banqueros y los piratas borran las huellas de sus actos, si es que dejan alguna”, de ahí que pocos conozcan las andanzas del ‘isleño’ de Quintana Roo.

 

Durante el año 2006 realizaron como otros miles de turistas europeos su viaje de novios a México como lugar de destino. Mi sobrino, Andoni Santamaría y su esposa Irantzu Bujanda, la denominada ruta Maya, la cual comenzaba en México DF y finalizaba en la Riviera Maya. Hay que decir que la Riviera Maya es un destino turístico muy de moda en el País Vasco y en el resto de España, y “por experiencia personal un lugar maravilloso para pasar las vacaciones”, nos comentan hoy los papás de Amaia y Telmo. Tengo la sospecha que mis dos ‘sobrinos nietos’ son cada días más, orgullosamente cancunenses y dignamente quintanarroenses. “De una forma o de otra estoy personalmente relacionado con México por muchas razones. La primera es que el director de la revista EL BESTIARIO, fundador de EDUCACIÓN Y CULTURA y cofundador de VÓRTICE y MAR CARIBE, Santiago J. Santamaría Gurtubay es mi tío, y reside desde hace más de una década y media en Cancún. Otra de las razones, es que me considero ya un experimentado turista en México, ya que desde que realice el primer viaje a este país, no dejo de visitarlo en cuanto tengo ocasión. Creo que son ya unas diez visitas las que he realizado a México, aunque mayoritariamente a Quintana Roo.

Finalmente, otra de las razones, también, por las que estoy relacionado con México, es que mi esposa Irantzu nació en la ciudad de Durango, en la provincia de Vizcaya, situada en el norte de España. Aunque yo nací en Eibar, una ciudad muy cercana a Durango, perteneciente a la provincia de Guipúzcoa, no dude en ‘emigrar’ e irme a vivir a Durango. Esta localidad pertenece al hermanamiento de los tres Durangos, en los cuales se incluyen, el propio Durango del País Vasco en España, origen del hermanamiento, Durango del estado de Colorado en los Estados Unidos y la ciudad de Victoria de Durango, capital del estado mexicano del mismo nombre”.

 

Paco de Lucía pasaba largas temporadas en Durango, componiendo canciones y disfrutando de Euskadi

“Hace unos meses y en relación al fallecimiento del guitarrista Paco de Lucía, volvimos a conectar el País Vasco con Cancún y en este caso con Playa del Carmen. Como ya publicó Santiago J. Santamaría Gurtubay en su columna El Bestiario, Paco de Lucía paso algunas temporadas en Eche Zuria, un palacio que pertenecía a la familia de su mujer, la condesa de Ampuero, o como se le conoce aquí en Durango, ‘Casildita Ampuero’ y que se localiza en el barrio de Pinondo de la localidad de Durango. Cuándo conocí a mi esposa Irantzu, siempre me llamó la atención aquel magnífico edificio de un color blanco roto, rodeado de secuoyas y que en un lateral del edificio, tenía una inusual imagen de una virgen, junto a una lámpara con un marcado estilo andaluz. Con el tiempo, supe de la relación de Paco de Lucía con Durango, ya que hasta el final de su primer matrimonio pasaba largas temporadas en tierras vizcainas, componiendo sus canciones y disfrutando de los placeres de la buena mesa, los paisajes, y todo lo que ofrecemos por estas tierras”.

Por último y por casualidades de la vida resulta que Andoni, en una excursión a Isla Mujeres, descubrió a un personaje que de una forma o de otra estoy relacionado. Se trata del Pirata Mundaca.

¿Cómo comienza esta historia? Hace ya unos años sus suegros adquirieron una casa de verano en Mundaca (Mundaka en euskera), una localidad costera situada en la provincia de Vizcaya en el País Vasco. Durante muchos años Mundaca ha sido un referente mundial en cuánto al surf, ya que según dicen los expertos, es la mejor ola izquierda de toda Europa. Desde el año 1999 hasta principios de la presente década, Mundaca estuvo incluida dentro del circuito mundial del campeonato Billabong Pro de Surf, al cual se le denominaba ‘Mundaca Surf  Pro’. Durante una semana, los mejores surfistas del mundo como Kelly Slater, Andy Irons, Bobby Martinez o el vasco Aritz Aranburu, se daban cita en esta localidad de menos de 2.000 habitantes, y a la cual acudían miles de aficionados de todas las partes del mundo.

Desde la atalaya de Mundaca, se podía disfrutar de un verdadero espectáculo único en el mundo, gracias a la infraestructura por parte de la organización de Billabong.

 

Mundaka, pueblo de arrantzales (pescadores) en Euskadi, referencia mundial del surf junto a Hawai, Río de Janeito, California, Portugal…

Otras citas dentro del campeonato mundial de Surf, eran y son en la actualidad Tahiti, Hawai, Fiji, Australia, Rio de Janeiro, California, Nazaré en Portugal… por lo que Mundaca era y es referente en todo el mundo. Aunque desde el año 2008 ya no está incluida dentro del circuito mundial de surf, es parada obligada para todos los aficionados al surf. Hace unos años, y debido a una draga de arena realizada en el año 2005 cerca de Mundaca, pudo afectar a la ola izquierda más famosa de Europa, pero, la naturaleza que es muy sabia se encarga poco a poco de volverla a dejar como en sus mejores tiempos. Esta cita ha tenido 2 cancelaciones, la primera en el año 2001 debido a los atentados en Estados Unidos y el año 2005 por la falta de olas por la citada draga.

Nuestro personaje el Pirata Mundaca, cuyo verdadero nombre es Fermín Antonio Mundaca y Maretxeaga, podríamos pensar que por su apellido tendría que haber nacido en Mundaca, pero nació a escasos 2 kilómetros en la también localidad costera, de Bermeo. Fermín Antonio Mundaca y Maretxeaga nació el día 11 de octubre de 1825, según data en los libros del Archivo Histórico Eclesiástico de Vizcaya, situado en el antiguo Seminario de la localidad de Derio, también en Vizcaya. Fermín Antonio era hijo de Domingo Antonio Mundaca Echevarria y de Maria Marechaga Goyenechea. Tuvo otros 7 hermanos, de los cuales 2 según parece fallecieron párvulos, como aparece en sus partidas de nacimiento. Párvulo se denomina a los niños que fallecen en edad temprana.

 

La isla de Izaro, escondite de piratas fue disputada en una regata entre Mundaca y Bermeo

Es curiosa la relación que mantienen Mundaca y Bermeo en relación a una isla que se encuentra justo en frente a estas dos localidades. Se denomina Isla de Izaro, y cuya traducción del euskera quiere decir precisamente “Isla”. En el año 1422, cuatro franciscanos deciden levantar un convento en la isla, dedicándose a la observancia de San Francisco, aunque también tenía la advocación de Santa Maria.Izaro sirvió también como refugio de piratas, desde la cual iniciaron sendos ataques a la localidad de Bermeo, lugar estratégico en aquella época. Esta isla además, sin que mucha gente lo conozca, ha sido dada a conocer internacionalmente en infinidad de  pantallas de cine, ya que su perfil servía como logotipo de la empresa de distribución y producción cinematográficas Izaro Films.

 

Las localidades de Bermeo, Mundaca y en aquel entonces Elantxobe, se disputaban la posesión de la isla. Desde el año 1719 la isla pertenece a Bermeo y esto es así, gracias a una curiosa decisión. Ante tantas disputas, el propio Señor de Bizkaia, propuso que la posesión de la isla sería el premio a una regata entre las localidades que pretendieran su posesión. Finalmente fueron Mundaca y Bermeo los que disputarían la regata y los de Elantxobe serían los jueces que determinarían quién ganaba aquella regata. Según dicen los de Mundaca fueron ellos quienes ganaron la regata, pero que la muerte de uno de los remeros de Bermeo, hizo que los jueces en compensación, otorgaran la victoria a estos últimos. En Bermeo como es normal cuentan otras versiones.

 

Desde entonces y cada 22 de julio, en fiestas de la Magdalena parte a media mañana un barco desde el puerto de Bermeo hacia la Isla de Izaro, acompañado de diferentes autoridades y acompañados de multitud de embarcaciones para certificar de una manera muy curiosa que la isla será un año más propiedad Bermeana. El alcalde o alcaldesa de Bermeo debe tirar una teja al mar en las inmediaciones de la isla, con el grito en euskera de “Honaino heltzen dira Bermeoko ituginak” (Hasta aquí llegan las goteras de Bermeo), con lo que se reafirma un año más el territorio de su localidad. Algo muy curioso y que llama mucho la atención es la poca o nula información que se tiene de el en su localidad de nacimiento. Incluso, en toda la red de Bibliotecas del País Vasco no hay ni una sola referencia en ningún libro sobre el Pirata Mundaca.

 

“Mundaca Viajes-Travel” y la tumba del pirata, primer contacto con el Fermín Mundaca en Isla Mujeres

“La primera vez que tuve alguna referencia sobre el Pirata Mundaca fue nada más llegar la primera vez a Isla Mujeres. Ese día realizamos una visita tanto al Dolphin Discovery Cancún, así como a practicar snorkel por la zona del Farito y visitando la escultura sumergida de la Virgen María o Virgen del Farito. Pudimos además visitar zonas paradisíacas de Isla Mujeres, disfrutar de un estupendo cebiche, preparado en el mismo barco con el que realizamos la visita y por último hacer una pequeña visita al pueblo de Isla Mujeres. Nada más desembarcar, vimos un cartel de una agencia de viajes que se llamaba ‘Mundaca Viajes-Travel’. Por curiosidad, preguntamos cual era la relación de Mundaca con Isla Mujeres. Enseguida nos hablaron del Pirata Mundaca, de su hacienda y de su tumba en el cementerio municipal de Isla Mujeres.

El tiempo que teníamos acordado en la excursión para visitar la ciudad, era reducido por lo que decidimos acercarnos hasta el cementerio municipal y tratar de encontrar la tumba pirata de Fermín Antonio Mundaca y Marecheaga, ‘El Pirata Mundaca’. Nos habían dado algunas indicaciones para poder localizar la tumba del Pirata y no tardamos mucho en localizarla. Es impresionante el efecto de aquella tumba del siglo XIX rodeada de otras muchas tumbas mucho más recientes y de diseño no tan peculiar. Lo primero que te llama la atención es su diseño y sobre todo las inscripciones que aparecen sobre ella. Dicen que fue el mismo quién diseño la tumba, que albergaría sus restos para siempre, pero la verdad es que debió de fallecer en la ciudad mexicana de Mérida, donde aún se encuentra enterrado”.

En su tumba de Isla Mujeres hizo tallar símbolos piratas, como son la calavera con huesos cruzados, así como la siguiente inscripción: “Lo que tú eres…. yo fui. Lo que yo soy…luego serás. Ruega por nosotros”.

Estas tres frases según algunos estaban dirigidas a una joven isleña, cuyo amor con el Pirata Mundaca nunca fue correspondido, al parecer por la diferencia de edad y que además ella estaba enamorada de un joven de la isla. Según algunas  suposiciones “Lo que tú eres, yo fui” le quería dar a entender que  “Yo también fui joven”  “tú también envejecerás” si mi amor y tu desdén fueron pecados digamos al gran arquitecto del Universo, “Ruega por nosotros”.

Otras ocasiones que ha visitado Andoni Isla Mujeres, ha aprovechado para visitar sus rincones. Con la inestimable ayuda de un carrito de golf, la visita a la isla es una experiencia irrepetible. Te da la oportunidad de poder disfrutar conduciendo un “descapotable”, teniendo una vista de casi 360 grados… “Tengo que reconocer que tengo cierta debilidad por esta Isla, ya que desde la primera vez que la dividé desde Cancún, despertó mi curiosidad, ofreciéndome a posteriori muchas e interesantes sorpresas. Visitas obligatorias son entre otras muchas, el Garrafón, la Granja de Tortugas, Playa Tiburón, Playa Norte, la Hacienda Mundaca o callejear por la ciudad.  Seguro que me quedan otros muchos lugares por descubrir…

La siguiente vez que tuve contacto con el Pirata Mundaca, fue en el verano del 2018, que fui a pasar unos días con mi tío Shanti, un personaje de ‘Las inquietudes de Shanti Andia’, del novelista guipuzcoano Pío Baroja.

Dedicamos uno de los días, exclusivamente, para hacer una visita a la Hacienda Mundaca y conocer algo más de este personaje que un día partió desde la localidad de Bermeo, en el País Vasco, en el norte de España y decidió terminar sus días, en tierras de Quintana Roo.

 

Hacienda Mundaca, refugio del Pirata Mundaca en época de la Guerra de Castas

Nada más llegar a la Hacienda Mundaca una gran entrada, a la sombra de una arboleda nos da la bienvenida. Entramos por el arco y después de adquirir nuestras entradas, comenzamos nuestra visita a este lugar que fue la morada, escondite o quizás el lugar de retiro paradisíaco para pasar sus últimos días, no ya como pirata, sino como uno más de los habitantes de Isla Mujeres. Las diferentes estancias y jardines que fueron parte de la Hacienda Mundaca, han sido restauradas lo más fielmente a lo que pudieron ser en su día, te ayudan a hacerte una idea de cómo podía haber sido la vida diaria en la Hacienda de Fermín Antonio Mundaca.

Según el escritor Ermilo Alfaro Castro, Hacienda Mundaca pudo haber sido un pago por los servicios del Pirata Mundaca, después de la lucha de castas en la región del Yucatán. Posiblemente lo que le atrajo al Pirata Mundaca a Isla Mujeres, fue protección. En la época en la que llega a Isla Mujeres coincidía con la finalización de la Guerra de Castas, que aunque duró más de 50 años, fue en ese momento cuándo se firmó el Pacto de Tzucacab. Es la época en la que los mayas arrinconan a la clase hispana y mestizada y solo les dejan la ciudad de Mérida como refugio, con acceso a Progreso. Después de Tzucacab, firmado por los comisionados del gobierno yucateco y por Jacinto Prat, uno de los líderes rebeldes, Cecilio Chi y otros líderes mayas con ideas más radicales, rechazaron dicho documento. Supuestamente iban a tener una mejor calidad de vida y protección por parte de las autoridades y por lo tanto los mayas se retiran del conflicto.

Cuándo en algún momento en la península del Yucatán se infringía dicho pacto que se había puesto en vigor y las autoridades no hacían justicia como se había pactado aparecían de nuevo los mayas para hacer justicia “con sus manos”. Si los españoles exigían la muerte de un maya por algún delito grave y no se hacía se molestaban y lo mismo pasaba si algún español o mestizo lo hacía y no se hacía justicia.

 

Ningún documento relaciona a Mundaca con actividades ilegales, durante sus actividades en el Caribe

En aquella época Miguel Barbachano gobernador de Yucatán no sabía cómo arreglar este conflicto y pensó en sacar a los ajusticiados de la parte continental de la península, como si fuera una especie de destierro. En su primer viaje a Cuba Barbachano contacta con su “Logia masónica” y ahí le presentan para realizar este cometido a Fermín Mundaca y Marecheaga. Le piden a Mundaca que les ayude a sacar a los mayas que delinquían desde Yucatán a Cuba. Con la idea de pacificar la península pactan desterrarles pero haciéndolo de una forma discreta, ya que le podrían traer problemas en la península. Fermín Mundaca llega a un pacto por el cual el recibiría a los presos en alta mar y se los llevaría discretamente hasta Cuba y allí los dejarían por unos dos o tres años. Estos presos solían fallecer ya que eran presa de la malaria. Aunque estos hombres iban como prisioneros muchos terminaban como mano de obra forzada en plantaciones de azúcar o de tabaco. Hay que decir que en Cuba en aquella época la esclavitud no estaba derogada, ya que hasta el año 1895 no se terminó con esa práctica.

Se puede entender por lo tanto que de alguna forma arribo en Isla Mujeres, seguramente con cierta diligencia del gobierno, como refugio de sus infames fechorías con una parte de la sociedad de la zona continental del Yucatán y que por su propia seguridad, no quisiera tener contacto con ellos, por lo que eligió la isla como refugio. Es curioso, pero no se ha podido encontrar ningún documento oficial del gobierno en el que se pueda relacionar al Pirata Mundaca con aquellos trabajos. Llega a la península con alrededor de 35 años, retirado de la piratería, pero ya con muchas riquezas. Su primer lugar de retiro iba a ser Isla Contoy, pero debido a la falta de agua decidió arribar a Isla Mujeres, acompañado de sus riquezas, ganado…

A ‘El Pirata Mundaca’ se le ha conocido en Isla Mujeres por sus dotes en la piratería, su hacienda y por supuesto, por el amor no correspondido con la trigueña Prisca Gómez Pantoja. Ella era hija de Juan Tomás Gómez, persona designada para su recibimiento en Isla Mujeres cuando llegó a la isla y con el que mantendría una larga amistad. Hay que decir que cuando Fermín Mundaca llega a Isla Mujeres, Prisca ni siquiera había nacido por lo que la diferencia de edad, pudo ser uno de los grandes problemas por lo que su historia de amor no tuviera éxito. Cada vez que Fermín Mundaca volvía a Isla Mujeres de alguno de sus viajes, siempre hacía llamar a Juan Tomás al cual agasajaba con regalos para su familia, así como otros obsequios para el resto de la población de la isla.

 

‘La Trigueña’ cree que hubiese merecido, a pesar de la diferencia de edad, haber compartido su vida con aquel vasco

Cuándo Fermín Mundaca se enamora de la trigueña ya tenía 55 años, frente a los 16 de la joven Prisca. El debió de ofrecer una dote al padre de la trigueña, el cual se comprometió en hablar con su hija. Fermín ya sabía que la joven trigueña ya tenía otro pretendiente, pero no cesó en su intento. La joven ya tenía un compromiso con otro joven de la isla, lo que debió de entristecer al pirata el cual desapareció de la isla por un año y medio o dos años, cuándo lo normal es que sus viajes duraran alrededor de seis meses.

Este hecho tuvo preocupados a los habitantes de Isla Mujeres, ya que los mayas que estaban frente de Isla Mujeres no atacaban o no cruzaban por la presencia del barco de guerra de Fermín Mundaca que disponía de cañones y que hacían que la isla estuviese siempre segura.

Dicen que cuándo decide regresar de nuevo Fermín a Isla Mujeres, trae consigo un caballo negro con el cual se paseará por las pocas calles de la isla, para que el pueblo supiera que había vuelto, y mostrarse de nuevo a la trigueña. Llego como siempre a la casa de los Gómez, con regalos, pero sin insistirle a ella en nada. Eso sí, debió de volver a pedirle al padre de ‘La Trigueña’ su mano por segunda vez, ofreciéndole mucho más dote que en la anterior vez. Cuándo el padre habla con la trigueña, para insistirle en que se casara con Fermín, ella misma debió de dirigirse al propio Mundaca, preguntándole quién era, ya que ella no sabía nada de él.

El debió de contarle su vida a ‘La Trigueña’, sincerándose acerca de sus actividades con el comercio de esclavos desde África a Cuba, para que de esta forma aceptase su proposición y supiera de primera mano qué clase de persona había sido. También le contó cómo había tenido una mujer africana con la que tuvo descendencia, y como en uno de los viajes enfermaron tanto su mujer como el bebe que tuvieron juntos, y a los tuvo que tirar por la borda como obligaban las leyes del mar. El debió de insistir en traer a su mujer a Cuba desde Nueva Guinea, pero en el viaje enfermaron y murieron.

 

‘El Pirata’ nunca ocupó la tumba que se hizo construir y terminó sus días en Mérida

Cuándo el tiempo curó las heridas de Fermín Mundaca, el quiso volver a tener de nuevo una familia, esta vez con la joven trigueña, pero ella nunca le correspondió. Quizás al final de los días del Pirata, ella se daría cuenta que hubiese merecido a pesar de la diferencia de edad, haber compartido su vida con un nombre que le habría querido como nadie. Ella que terminó casándose con aquel joven de la isla, terminó sola ya que su esposo murió a consecuencia de la picadura de una serpiente. Dicen que alrededor de 1903 en una visita a Mérida, para curarse de alguna dolencia, el doctor al escuchar el nombre de la trigueña, le preguntó, “¿Es usted Prisca Gómez de Isla Mujeres? Es que yo conocí a un tal Fermín Antonio Mundaca Marecheaga, que muere loco, que habla de su castillo en Isla Mujeres, que habla de la mujer de sus sueños”. “Quiero -siguió el doctor- que sepa que el único del que recibió visita, mientras estuvo enfermo, fue Juan Peche, un maya que él recoge en uno de sus viajes y que fue el que se encargó de su entierro. Vaya a ver al notario, porque Fermín Mundaca ha dejado algo para usted.” Lo que Fermín Mundaca dejo para la joven Prisca Gómez eran unas cartas, que le lee personalmente el notario y en el cual le indicaba a la joven dónde había sido enterrado. Acude al cementerio de Mérida, busca la tumba y en la tumba en ella rompe a llorar. Aunque existe una tumba en Isla Mujeres, Fermín termina sus días en Mérida protegido por el gobierno hasta su muerte.

“A lo largo de la visita por la Hacienda, vale la pena perderse por ella, ya que vamos a descubrir rincones de impresionante belleza a pesar de haber pasado tanto tiempo. El día de nuestra visita a la Hacienda Mundaca, hacía un sol de justicia y al ser una zona cercana a una pequeña laguna, había mosquitos a cientos. Por un pequeño sendero pude llegar a uno de los rincones más representativos de la Hacienda, la entrada de la Trigueña. He de decir que cuando llegué a ese rincón de la Hacienda, un hombre que realizaba labores de limpieza y de mantenimiento, estaba rodeado de una gran humareda que me llamó mucho la atención, ya que estaba quemando un tronco que podía ser parte de un termitero o un hormiguero. Evidentemente este hombre ya sabía que el humo ahuyenta a los mosquitos…”.

 

El Árbol de Guernica siempre presente en la vida de Mundaca, símbolo de su tierra de origen, el País Vasco o Euskadi

En una de las antiguas entradas a la Hacienda, ahora ya desaparecida, existía una talla en piedra en la cual se podía leer la inscripción “El Árbol de Guernica / Estas obras las hizo el fomentador / Natural de la provincia de Vizcaya, de la villa de Bermeo”. Además de esta inscripción justo encima aparecía una imagen tallada de un árbol, en el que haría un homenaje a su lugar de origen, Vizcaya, que siempre se le ha representado con el Árbol de Guernica. El árbol de Guernica (Gernika en euskera), es un símbolo que representa a Vizcaya y a todo el País Vasco en General. Vizcaya, Guipúzcoa y Álava son las tres provincias que conforman el País Vasco. Para conocer la importancia del árbol de Guernica, tenemos que retornarnos hasta el siglo IX, dónde se dan las primeras noticias sobre este símbolo. Como en muchas sociedades antiguas, el árbol era un punto de encuentro para tratar los asuntos públicos. El Árbol de Guernica, sirvió como punto de encuentro de las Juntas Generales, convirtiéndose en el máximo órgano de gobierno del señorío de Vizcaya. Guernica, es además mundialmente conocido por la famosa obra del pintor Pablo Picasso, que reflejó en ella la barbarie del Bombardeo ocurrido en el año 1937 durante la Guerra Civil Española, y que sirvió como “banco de pruebas” para bombardeos futuros durante la Segunda Guerra Mundial sobre la población civil.

El señorío de Vizcaya durante siglos pasó de ser condado del reino de  Navarra, a serlo del reino de Castilla y luego al reino de España. Vizcaya tuvo incluso bandera naval propia, casa de contratación e incluso consulado en Brujas. Se discute si antes de 1379 el señorío de Vizcaya era un territorio independiente o si era vasallo del reino de Castilla. Se dice que los reyes de Castilla buscaron la amistad y colaboración de los señores de Vizcaya para sus empresas durante la reconquista y que, en agradecimiento, estos reyes les otorgaban cargos, honores y estados en sus reinos. Por ello los señores de Vizcaya les rendían homenaje, como vasallos suyos y ricos hombres de su reino por los territorios que recibían en él, pero conservando su condición de soberanos independientes de Vizcaya pues desde 1110  los señores de Vizcaya tenían total jurisdicción sobre su tierra, incluidos los casos reservados a la justicia real.

El señorío de Vizcaya fue heredado por sus descendientes hasta que en 1370 recayó por herencia materna en el Infante don Juan de Castilla, que heredó de su padre el reino de Castilla, como Juan I, permaneciendo el señorío desde entonces ligado a la corona, primero a la de Castilla y luego, desde Carlos I, a la del reino de España. Esta circunstancia que daba siempre con la condición de que el señor de turno jurase defender y mantener los fueros del señorío (los fueros de Vizcaya), que en su texto afirmaba que los vizcaínos podían desobedecer al señor que así no lo hiciera. En 1874 con la abolición de la I República y la monarquía de Amadeo I, y con la consiguiente Restauración Borbónica con Alfonso XII, este decidió derogar las leyes de Vizcaya, que no llegó nunca a jurar, ya que sus generales consideraban como privilegios atávicos.

 

Existen muy pocas referencias de Fermín en su tierra de origen, solo unos pocos conocen su existencia

Volviendo al símbolo del árbol de Guernica que se encontraba tallado entre los restos de la Hacienda Mundaca, podemos suponer la importancia que tenía para el su lugar de origen y lo que significaba como elemento representativo. Como hemos apuntado antes, ‘El Pirata Mundaca’ nació en la villa marinera de Bermeo, que fue desde el año 1476 hasta el año 1602 capital del Señorío de Vizcaya, sustituyéndose por la villa de Bilbao como capital de Vizcaya hasta la actualidad. Además en la tumba que se hizo construir Mundaca, y que hubiese sido su lugar de reposo para la eternidad, encontramos encima de la base, cuatro borlas a los lados y otra de mucho mayor tamaño justo en el centro. En ella justo en el frente de la tumba, podemos ver tallado un gran árbol, que pudiese ser el de Guernica y en el que seguro quiso dejar patente su lugar de origen. Suelen decir que los piratas, siempre borran sus huellas y sus orígenes, pero a tenor de estas evidencias quizás nos las quiso dejar para la posteridad.

No he podido encontrar muchas referencias en el País Vasco sobre Fermín Antonio Mundaca Marecheaga, por lo que lo primero que hice fue solicitar las partidas de nacimiento tanto de Fermín Antonio, como de sus padres. Por suerte en el Registro Eclesiástico de Vizcaya estos datos están disponibles digitalmente por lo que a partir de esta información espero poder seguir descubriendo algo más sobre este marino. Una vez conseguida su partida de nacimiento, paso a transcribir lo que en ella escribió por el año 1825 el presbítero Don Fernando de Amunategui: “Día once de Octubre de mil ochocientos veinte y cinco; Yo el infraescrito Presbitero Cura y Beneficiado de las Iglesias Parroquiales unidas de esta villa de Bermeo, he Bautizado a un niño al que he puesto por nombre Fermín el que ha nacido a las cuatro y media de esta mañana, según la relación que se me ha hecho por la comadre; hijo legítimo de Domingo de Mundaca y Mª de Marecheaga naturales y vecinos de la villa de Bermeo; Abuelos Paternos Antonio de Mundaca y Mª de Echevarria ya difuntos naturales y feligreses que fueron de esta precisada villa; Maternos Antonio de Marecheaga y Maria Ignacia de Goyenechea ya difuntos naturales y vecinos que fueron de esta precisada villa; Padrinos Luis de Zulueta y Mª Francisca de Mundaca naturales y feligreses también de esta precisada villa, a quienes advertí el Parentesco, Espiritual y demás obligaciones que contrajeron. Y para que conste lo firmo yo el Cura <….> a un niño <…>. Don Fernando de Amunategui”.

 

Solo una frase en euskera salvo la vida de unos marinos por parte de ‘El Pirata Mundaca’

Entre las escasas referencias sobre ‘El Pirata Mundaca’ aquí en el País Vasco, existe una transcripción oral que forma parte de un estudio que realizó Gonzalo Duo Benito y que lo publicó con el título de “Últimos capitanes vizcaínos de veleros mercantes. Cambios en sus formas de vida profesional y económica, vecindad y socioculturales (1880-1890)”. Gonzalo Duo Benito publicó este estudio para Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos, una entidad científico-cultural de carácter privado dedicada al desarrollo de la cultura vasca. En dicho estudio hace referencia a la “trata de negros” utilizados para la explotación de las haciendas de Cuba.

 

En 1820 los gobiernos de Londres y Madrid firmaron un acuerdo para la prohibición de la trata de esclavos, que no se hizo efectivo hasta el año 1845 en que España permite a Inglaterra inspeccionar a los posibles barcos “negreros”. En 1865 Inglaterra impuso la prohibición definitiva de la “trata de negros”. Esto supuso un problema a los hacendados cubanos que ante la imposibilidad de obtener mano de obra esclava, impulsaron la inmigración de “colonos chinos”. Gonzalo Duo relata en su estudio parte de las historias transmitidas oralmente por un antepasado suyo, en las que contaba las navegaciones realizadas entre Macao y La Habana. Como el relata, muchos de los diarios de navegación conservados tienen páginas desgarradas. Eran singladuras que no se registraban o se destruían después. Una de estas historias transmitidas  de generación a generación hace referencia a nuestro personaje ‘El Pirata Mundaca’.

 

“En cierta ocasión permitió el capitán que se acostara a la borda una ligera embarcación que vendía alimentos frescos y que no le inspiraba desconfianza. Pero la tripulación era pirata, subieron a bordo con los cuchillos escondidos y se hicieron con el dominio del barco. Simón Izaurieta y el Piloto fueron atados a los dos mástiles para ser sacrificados delante de la tripulación. Los piratas comenzaron una danza guerrera blandiendo los puñales. Simón Izaurieta elevó la voz sobre el ruido y le dijo al Piloto, en vascuence: “¡Fulano, pide perdón a Dios por tus pecados. Nos llegó la hora!”. En aquel momento, el jefe de los piratas, que llevaba la cabeza adornada con un turbante con plumas, se volvió hacia el abuelo Simón y le contestó: “¿Euskalduna zara zu?” (“¿Eres vasco?” en castellano). Y al contestarle el abuelo Simón que era de Plencia, se quitó el turbante y le abrazó emocionado diciéndole: “Nik, Mundakako naiz” (“Yo soy de Mundaca” en castellano). Hubo una fiesta a bordo. ‘El Pirata de Mundaca’ les perdonó la vida, les devolvió el barco y las mercancías y se despidieron alegremente.

Nuestro abuelo Aniceto terminaba esta historia diciendo, lacónicamente:

“Los de Mundaka son todos piratas”. Durante la mitad del XIX, en aguas

del Caribe fue célebre el pirata y tratante de esclavos “Fermín Mundaca de

Marechaga”, del que se conserva su casa fortaleza en la Isla de Mujeres, frente a Yucatán (México), pero el abuelo no señalaba estas circunstancias. En cambio, en la expresión todos son piratas nos parece escuchar un eco plenciano de los conflictos entre las Cofradías de Mareantes de los dos puertos, desde finales del siglo XVIII y a lo largo del XIX.

 

Portón neoclásico no es obra de piratas, salvo que llevara consigo algún cantero quizás huido de la justicia

Respecto a esta información aparecida en el citado estudio “Últimos capitanes vizcaínos de veleros mercantes. Cambios en sus formas de vida profesional y económica, vecindad y socioculturales (1880-1890)”, me puse en contacto con el propio Gonzalo Duo, el cual me llamó la atención en la entrada de la Hacienda Mundaca, en frontón neoclásico. Me hacía la sugerencia de contrastar ese portón neoclásico con otras construcciones de la zona costera, ya que según su opinión no es obra de piratas, salvo que llevara consigo algún cantero quizás huido de la justicia. Además las fechas de sus hazañas debieron de ser hacia mediados del siglo XIX, porque el apresamiento y posterior puesta en libertad de su tatarabuelo el capitán Simón Izaurieta debio de suceder hacia 1860, en aguas del Caribe. Izaurieta debió de trabajar como capitán de la naviera “cubana” de Antonio López, después con Alfonso XII, Marqués de Comillas. Por último me comentaba Gonzalo Duo, que “los banqueros y los piratas borran las huellas de sus actos, si es que dejan alguna”.

@BestiarioCancun

www.elbestiariocancun.mx

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *