The Washington Post anuncia que Cuba podría convertirse en una potencia mundial de vacunas contra el coronavirus, desde el ‘Eje del mal’

EL BESTIARIO

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

El líder cubano Fidel Castro prometió construir un gigante de la biotecnología en el Caribe, y propuso la idea a principios de la década de 1980 con seis investigadores en un pequeño laboratorio de La Habana. Cuarenta años después, la nación isleña comunista podría estar en la cúspide de un avance singular: convertirse en el país más pequeño del mundo en desarrollar no solo una, sino múltiples vacunas contra el coronavirus. Se están desarrollando cinco vacunas candidatas, dos en ensayos de última etapa con el objetivo de una implementación más amplia para mayo. En caso de que tuvieran éxito, las vacunas serían una proeza de destreza médica contra todo pronóstico, así como un golpe de relaciones públicas, para un país aislado de 11 millones que se agregó nuevamente a la lista de Estados Unidos de patrocinadores estatales del terrorismo, en los últimos días de la administración de Donald Trump.

Los funcionarios cubanos dicen que están desarrollando sueros baratos y fáciles de almacenar. Pueden durar semanas a temperatura ambiente y en almacenamiento a largo plazo de hasta 46,4 grados, lo que potencialmente los convierte en una opción viable para los países tropicales de bajos ingresos que han sido apartados por naciones más grandes y ricas en el scrum internacional para las vacunas contra el coronavirus. También podrían convertir a Cuba en el farmacéutico de las naciones agrupadas por Washington en el ‘Eje del mal’ y la ‘Troika de la tiranía’. Irán y Venezuela han firmado acuerdos de vacunas con La Habana. Irán acordó albergar una prueba de Fase 3 de uno de los candidatos más prometedores de Cuba, Soberana 2, como parte de un acuerdo de transferencia de tecnología que podría ver millones de dosis fabricadas en Irán.

“Tenemos una gran confianza en la ciencia médica y la biotecnología cubanas”, dijo el canciller venezolano Jorge Arreaza a The Washington Post esta semana. “No solo será fundamental para Venezuela, sino para América. Será la verdadera solución para nuestra gente”. Si los ensayos de Fase 3 son positivos, dijeron las autoridades cubanas estos días, pasarían a un vasto “estudio de intervención” que inocularía a casi todos los residentes de La Habana, o 1,7 millones de personas, para mayo. Para agosto, su objetivo sería llegar al 60 por ciento de la población nacional, y el resto recibiría dosis para fin de año. Si se alcanza, ese ambicioso objetivo podría ubicar a Cuba entre las primeras naciones del mundo en alcanzar la inmunidad colectiva, lo que la coloca en una posición para atraer turistas de vacunas y exportar excedentes de lo que los funcionarios afirman que podría llegar a 100 millones de dosis para fin de año. México ha encargado ya vacunas a Cuba para hacer superar el déficit actual en el suministro.

“La principal contribución será inmunizar a toda la población cubana y controlar la transmisión del virus”, dijo la semana pasada Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma, el conglomerado estatal que supervisa el desarrollo de la vacuna en Cuba. “El país podrá volver a la normalidad y será seguro para quienes quieran y decidan visitar la isla”. Para Cuba, sucedería en un momento crítico. Después de tasas de infección relativamente bajas el año pasado, las cifras de coronavirus de la isla se han disparado en las últimas semanas, lo que la convierte en uno de varios nuevos puntos calientes en América Latina. las inversiones en educación y atención médica plantaron la semilla de lo que hoy es un aparato biotecnológico inusualmente sofisticado para un pequeño país en desarrollo, con al menos 31 empresas de investigación y 62 fábricas con más de 20.000 trabajadores.

Cuba expandió sus ambiciones a principios de la década de 1980, cuando Castro, conocido por devorar informes bimensuales en el New England Journal of Medicine, se sintió intrigado por la noción de producir interferón para combatir un brote de dengue. Hoy, Cuba produce ocho de las 11 vacunas exigidas a nivel nacional y las exporta a más de 30 naciones. En 2017, se lanzaron ensayos clínicos del tratamiento de inmunoterapia Cimavax de Cuba contra el cáncer de pulmón en el Roswell Park Comprehensive Cancer Center en Nueva York. “Incluso para los estándares occidentales, hay algunos laboratorios realmente agradables en Cuba”, dijo el ex investigador de laboratorio cubano Amilcar Pérez Riverol, ahora miembro de la Universidad Estatal de São Paulo en Brasil. “El problema siempre son otras cosas. Como conexiones a Internet. Problemas con piezas y equipos”. Los candidatos a vacunas contra el coronavirus más avanzados de Cuba, Soberana 2 y Abdala, requieren de dos a tres dosis. “Los niveles de inmunidad que están generando ambas vacunas son altos”, dijo Martínez. Dijo que los científicos cubanos estaban preparando datos clínicos sobre sus vacunas para su publicación internacional.

La Organización Mundial de la Salud podría tardar hasta seis meses en aprobar las vacunas más avanzadas cubanas, Soberana 2 y Abdala

Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud OMS), sugirió esta semana que podría tomar hasta seis meses para que la Organización Mundial de la Salud apruebe las vacunas candidatas cubanas, es decir, si resultan efectivas. “Damos la bienvenida a todos los desarrollos de vacunas, pero todas las vacunas en el mundo… deben alcanzar los mismos criterios para garantizar la calidad, seguridad y eficacia”, dijo a los periodistas. Si las vacunas de Cuba tienen éxito, sus investigadores habrán superado aún más obstáculos que sus pares en los laboratorios occidentales, incluida la escasez de equipos, repuestos y otros suministros, debido en parte a las sanciones de Estados Unidos. Franco Cavalli, presidente de MediCuba Europe, un grupo de organizaciones sin fines de lucro que ayudan a la investigación biotecnológica de Cuba, dijo que el grupo le proporcionó a La Habana el año pasado un equipo de medio millón de dólares que necesitaba para evaluar la efectividad de la vacuna contra el coronavirus.

“Hay momentos en los que incluso nosotros tenemos problemas para comprarles algo tan pronto como les decimos a los proveedores que es para Cuba”, dijo Cavalli. “Incluso en Europa, después de Donald Trump, cualquier cosa que intentáramos hacer por Cuba se volvió más difícil”. Una vacuna exitosa podría convertirse en una nueva fuente vital de ingresos para Cuba, que ha estado sufriendo una brutal crisis económica que tiene a los ciudadanos esperando horas en fila para comprar alimentos, jabón y pasta de dientes escasos. La economía empeoró bajo las sanciones de la era republicana ‘trumpista’ que endurecieron el prolongado embargo económico de Estados Unidos a Cuba al frenar las remesas, reducir los vuelos estadounidenses, poner fin al tráfico de pasajeros de cruceros y complicar aún más el acceso de Cuba al sistema financiero global. El presidente demócrata Joe Biden ha pedido una nueva distensión, pero aún no ha hecho tales movimientos.

Una vacuna contra el coronavirus también podría resultar una inyección literal en el brazo para otras naciones bajo las sanciones de Estados Unidos, en particular Venezuela e Irán. El líder supremo de Irán anunció en enero que había prohibido la importación de vacunas contra el coronavirus fabricadas en Estados Unidos y Gran Bretaña, calificándolas de “completamente poco confiables”. Sin embargo, los funcionarios iraníes ordenaron más de 4 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, y omitieron mencionar los vínculos británicos de la vacuna en los anuncios públicos. La empresa farmacéutica británico-sueca AstraZeneca desarrolló conjuntamente su vacuna contra el coronavirus con la Universidad de Oxford. Días después, Cuba e Irán anunciaron conjuntamente que la principal vacuna candidata a La Habana se probaría en 55.000 voluntarios iraníes como parte de un acuerdo más amplio para aumentar la inmunización en ambos países. Un portavoz del Ministerio de Salud de Irán dijo que el acuerdo permitiría la transferencia de tecnología a Irán y la producción conjunta de dosis. Los funcionarios de salud iraníes han sugerido que podrían resultar hasta 40 millones de dosis.

Cuba proporcionará sus vacunas gratis o por un precio a las naciones más pobres, pero podría cobrar una prima a otros

Cuando se le preguntó sobre la alianza de vacunas de Cuba con Irán, el Departamento de Estado de EE UU dijo en un comunicado: “Estados Unidos apoya el lanzamiento rápido de cualquier vacuna eficaz que cumpla con los estándares de eficacia, seguridad y calidad de fabricación como parte de las estrategias nacionales y globales para combatir pandemia”, pero advirtió que “las revisiones reglamentarias y científicas sólidas son fundamentales para la confianza de la comunidad mundial”. Cuba ha sugerido que proporcionará sus vacunas gratis o por un precio a las naciones más pobres. Pero podría cobrar una prima a otros, ganando dinero de una manera similar a las ganancias que obtiene de sus brigadas médicas, o equipos de emergencia de médicos y enfermeras con experiencia en la lucha contra brotes mundiales y enviados en grandes cantidades el año pasado para ayudar a los países más afectados en la lucha por el coronavirus.

Ronald Sanders, embajador de Antigua y Barbuda en Estados Unidos, dice que el precio de las vacunas occidentales está fuera del alcance de las naciones más pequeñas, y Covax, el esfuerzo multilateral para desarrollar y distribuir dosis de vacunas contra el coronavirus, no se ha movido lo suficientemente rápido. “Haríamos un arreglo bilateral con Cuba”, dijo. “Europa, Estados Unidos y Canadá ya compraron todas las vacunas. Entonces, si Cuba pasa sus pruebas, y la OMS lo aprueba, sí, estaremos en línea para ello, y con gratitud. Y me sorprendería que los cubanos nos cobraran más que el costo y una pequeña cantidad de dinero”. Tener una población casi completamente vacunada y ofrecer dosis a los visitantes extranjeros también podría ayudar a Cuba a compensar una caída dramática en los ingresos por turismo durante la pandemia. Un triunfo de las vacunas también podría elevar la influencia diplomática de La Habana, generando buena voluntad con las naciones que reciben sus vacunas. Los nombres de sus vacunas más avanzadas, Soberana 2 que sugiere la soberanía cubana, Abdala tomado de un poema del héroe de la independencia cubana José Martí, parecen tener la intención de conmover los corazones y las mentes cubanas.

El más antiguo periódico de Washington D.C. destaca que la isla será una las primeras naciones en alcanzar la inmunidad colectiva

La agencia de noticias cubana Prensa Latina recoge las opiniones de The Whashington Post donde el matutino estadounidense recalca las potencialidades que tiene hoy Cuba para producir sus propias vacunas contra la COVID-19, inmunizar con ellas a la población de la isla y distribuir dosis a otras naciones. De acuerdo con el reporte de ese medio de Estados Unidos, Cuba podría convertirse en el país más pequeño del mundo en desarrollar “no solo una, sino múltiples vacunas contra el coronavirus”. Actualmente, detalla esa publicación norteamericana, se desarrollan cinco candidatos vacunales cubanos, y dos ya se encuentran en la última fase de los ensayos clínicos, con el objetivo de una implementación más amplia para mayo. Si demuestran su éxito, añade, las vacunas serían una proeza de destreza médica, además de que se espera que esas dosis sean más baratas que las actuales disponibles en el mercado y más fáciles de almacenar, sin requerir bajas temperaturas. Esto las convierte en una opción viable para los países tropicales de bajos ingresos que han sido dejados atrás por naciones grandes y ricas en la carrera por conseguir el fármaco.

The Washington Post también señala que Cuba podría estar entre las primeras naciones del mundo en alcanzar la inmunidad colectiva, poniéndola en posición de atraer turistas nuevamente y exportar dosis a otros lugares. De acuerdo con el rotativo, las inversiones en educación y atención médica “plantaron la semilla de lo que hoy es un aparato biotecnológico inusualmente sofisticado para un pequeño país en desarrollo…”. Si las vacunas cubanas tienen éxito, indica ese medio, los investigadores de la isla habrán superado más obstáculos que sus pares en laboratorios occidentales pues la mayor de las Antillas enfrenta una escasez de equipos, repuestos y otros suministros debido a sanciones de Estados Unidos. Asimismo, agrega, atraviesan muchas dificultades para adquirir insumos y equipamiento a raíz de esas medidas restrictivas. “Tener una población casi completamente vacunada y ofrecer dosis a los visitantes extranjeros también podría ayudar a Cuba a compensar una caída dramática en los ingresos por turismo durante la pandemia”, señala.

El COVID-19 probablemente provino de un animal, no de un laboratorio, según el informe de la OMS, adelantado por CNN

El COVID-19 probablemente se transmitió a las personas a través de un animal y probablemente comenzó a propagarse entre uno o dos meses antes de que se detectara en diciembre de 2019, según indicó el borrador de un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La fuente menos probable: una fuga de un laboratorio, concluyó el equipo internacional conjunto de la OMS. La OMS publicó esta pasada semana el informe final de su investigación sobre origen del coronavirus. Sin embargo, una versión preliminar que obtuvo CNN muestra que todavía no hay una evidencia concluyente sobre el origen ni pruebas de que el virus se estuviera propagando antes de finales de 2019. El informe plantea cuatro posibles fuentes del virus. El escenario más probable es que haya sido a través de un animal huésped intermediario, posiblemente un animal salvaje capturado y después criado en una granja. Sin embargo, la investigación no encontró cuál otro animal fue infectado por un murciélago —considerado la fuente original más probable del virus—, que luego pudo haberlo transmitido a un humano. “El posible huésped intermediario del SARS-CoV-2 sigue siendo impreciso”, se lee en el informe.

La siguiente opción más probable es que haya sido una transmisión directa de uno de los animales que se sabe que portan un coronavirus similar, como un murciélago o un pangolín. La transmisión a partir de alimentos congelados o refrigerados es posible, pero no probable. Y lo menos probable es una fuga accidental de un laboratorio, según el informe. El doctor Robert Redfield, exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, por sus siglas en inglés), le dijo al doctor Sanjay Gupta de CNN que su opinión personal era que el virus se originó en un laboratorio. El informe señala que esto es “extremadamente improbable”. “No hay registro de virus estrechamente vinculados con el SARS-CoV-2 en ningún laboratorio antes de diciembre de 2019, ni genomas que en combinación pudieran proporcionar un genoma del SARS-CoV-2”, dice. “En vista de lo anterior, se consideró extremadamente improbable que el origen de la pandemia estuviera en un laboratorio”. Investigadores independientes llevan meses diciendo esto mismo. Las pruebas genómicas del virus indican que no sé diseñó en un laboratorio, sino que se transmitió de forma natural a partir de animales, al igual que el virus del SARS, que infectó a 8.000 personas en todo el mundo entre 2002 y 2004 antes de ser detenido. La comida congelada tampoco es una fuente probable, indicó el reporte. “No hay evidencia concluyente de la transmisión del SARS-CoV-2 a través de los alimentos y la probabilidad de una contaminación de la cadena de frío con el virus de un reservorio es muy baja”, explicó.

Hay evidencia de que el virus estaba circulando antes del brote del mercado de Huanan, en Wuhan, incluso en otros mercados de China

¿Qué papel desempeñó realmente el mercado de Wuhan? Tampoco está claro qué papel desempeñó el mercado de mariscos de Huanan, en Wuhan. Es posible que el mercado no fuera la fuente original del brote, sino que las multitudes que se reunieron en el mercado —que estaba abarrotado, techado y con alcantarillas abiertas— pudieron haber amplificado la propagación del virus. En las muestras tomadas en el mercado se detectó el virus en superficies pero no en muestras tomadas de animales o alimentos vendidos en el mercado. Además, hay evidencia de que el virus estaba circulando antes del brote del mercado de Huanan, incluso en otros mercados. “Muchos de los primeros casos se relacionaron al mercado de Huanan. Pero, un número similar de casos se asociaron a otros mercados y algunos no se asociaron con ningún mercado. La transmisión dentro de la comunidad más amplia en diciembre podría explicar los casos no asociados con el mercado de Huanan que, junto con la presencia de casos tempranos no asociados con ese mercado, podría sugerir que el mercado de Huanan no fue la fuente original del brote”, agregó el informe.

“Por lo tanto, actualmente no se puede extraer ninguna conclusión definitiva sobre el papel del mercado de Huanan en el origen del brote, ni sobre cómo se introdujo la infección en el mercado”, concluyó el informe de la OMS sobre el origen del COVID-19. El informe recomendó que se realicen más análisis de muestras de sangre tomadas y almacenadas antes del primer brote en diciembre. También más análisis de animales del sureste asiático y un estudio más profundo de las reuniones masivas que podrían haber contribuido a la propagación del virus. El informe lo redactó un equipo internacional conjunto de por 17 expertos chinos y 17 expertos de otros países, la OMS, la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en inglés). La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) participó como observadora. “Después de las reuniones iniciales en línea, se realizó un estudio conjunto durante un período de 28 días desde el 14 de enero hasta el 10 de febrero de 2021 en la ciudad de Wuhan, en la República Popular de China”, se lee en el informe. El equipo de la OMS que estudió el origen del covid-19 buscó pruebas de que el virus circulaba en China antes de que alguien lo supiera. “El grupo de trabajo de epidemiología examinó de cerca las posibilidades de identificar casos anteriores de COVID-19, a través de estudios de vigilancia de morbilidad (enfermedad) debido a enfermedades respiratorias en Wuhan y sus alrededores a finales de 2019”.

Había una gran red de granjas de animales salvajes domesticados, que abastecían a la vida silvestre cultivada, el ‘eslabón perdido’

“También se basó en los datos de vigilancia nacional, confirmaciones de laboratorio de la enfermedad, informes de compras en farmacias minoristas de antipiréticos (para reducir la fiebre), medicamentos para el resfriado y la tos, un subconjunto de muestras almacenadas de más de 4.500 muestras de proyectos de investigación de la segunda mitad de 2019 que estaban en varios hospitales de Wuhan, el resto de la provincia de Hubei y otras provincias. En ninguno de estos estudios hubo evidencia de un impacto del agente causal del COVID-19 en la morbilidad en los meses anteriores al brote…”, explicó la investigación. El informe de la OMS sobre el origen del COVID-19 sugiere que se realicen más controles en las granjas como una posible fuente del virus. “Aunque los virus relacionados más cercanos se han encontrado en murciélagos, la distancia evolutiva entre estos virus de murciélago y el SARS-CoV-2 se estima en varias décadas. Lo que sugiere un eslabón perdido”, señaló el informe de la OMS sobre el origen del COVID-19. Animales como los visones y los conejos son susceptibles de contraer el virus, señala el informe. De hecho, las granjas de visones de varios países han sido causa de brotes de COVID-19.

“El número creciente de animales que han demostrado ser susceptibles al SARS-CoV-2 incluye animales que se crían en densidades suficientes para permitir una posible circulación enzoótica. La ganadería en alta densidad es común en muchos lugares en todo el mundo e incluye muchas especies de ganado, así como animales silvestres de cría. Había una gran red de granjas de animales salvajes domesticados, que abastecían a la vida silvestre cultivada”. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que el informe lo revisan agencias del gobierno federal, incluidos los CDC, la Administración de Alimentos y Medicamentos, los institutos nacionales de salud y otros. Psaki indicó que esos expertos en salud pública “revisarán este informe de manera intensiva y rápida”.

La pandemia de coronavirus sirvió para que Xi Jinping consolidara un poder en China como no se veía desde los tiempos de Mao

Para Xi Jinping, presidente de China y secretario general del Comité Central del Partido Comunista, la pandemia de coronavirus ha dejado un mensaje claro: Occidente “está en el ocaso” mientras China “se levanta como sol naciente”. Y es que desde mediados de 2020, la forma en que Pekín manejó la pandemia demuestra, para el liderazgo chino, que su sistema de gobierno es superior a las democracias occidentales. Mientras países como Estados Unidos o regiones enteras, como Europa, padecen los embates del virus y vuelven a dictar confinamientos, China se ha convertido en uno de los pocos países que ha logrado retomar ciertas dosis de normalidad, incluidos restaurantes, conciertos y vacaciones. No fue solo la primera economía que comenzó a funcionar tras los embates del virus, sino que también fue la única de las grandes del mundo que creció en el tercer cuarto de 2020 (5%) y, según mayoría de los pronósticos, logrará superar a la de Estados Unidos años antes de lo previsto. Tras una frenética carrera, se convirtió en el segundo país, después de Rusia, en tener una vacuna lista contra el coronavirus, un producto que ha comenzado a exportar a numerosas naciones, muchas de ellas en América Latina, incluso antes de vacunar a su propia población. “Mediante el uso de medidas draconianas, Xi Jinping pudo controlar la pandemia. El relativo éxito de China en comparación con Estados Unidos ha sido presentado en China como evidencia de la superioridad del sistema chino sobre los sistemas democráticos de Occidente”, dice a BBC Mundo Bonnie Glaser, directora del Proyecto de Poder Chino del Centro de Estudios Internacionales y Estratégico (CSIS). Y detrás del éxito, según Glaser y otros expertos consultados por BBC Mundo, está la figura de Xi, el único líder chino en la historia reciente que ha vuelto a rodearse del aura mítica que en el país todavía conceden a Mao Zedong, el fundador del Partido Comunista y de la República Popular.

“Si bien el proceso en el que Xi fue concentrando el poder se inició antes de la pandemia, es también presidente de la Comisión Militar Central de la República Popular China, no cabe dudas que este año de coronavirus le ha servido para consolidarlo en una forma que, sin la pandemia, le hubiera sido más complicado”, dice a BBC Mundo Susan Shirk, presidenta del Centro de China en el siglo XXI de la Escuela de Política y Estrategia Global de Universidad de California en San Diego. Pero ¿cómo se dio este proceso y por qué Xi tiene más poder que nunca? La celebración virtual de la Asamblea de Partido Comunista a inicios de marzo fue el primer gran espacio en el que el gobierno chino celebró públicamente su éxito sobre la pandemia un año después. Según reportó el diario Global Times, la página en inglés del Partido, los delegados reconocieron públicamente la guía de Xi, sin la que, según la publicación, el país no hubiera logrado “superar a Occidente” en su combate contra el virus. De acuerdo con el diario South China Morning Post, el propio presidente chino destacó la superioridad de su país en el control de una pandemia que primero fue detectada en su territorio nacional. Y lo hizo asegurando que ahora los jóvenes chinos pueden “mantenerse erguidos y sentirse orgullosos” cuando vayan al extranjero, “a diferencia de lo que ocurría en el pasado”.

El sentimiento anti-chino provocado por la pandemia alienta a los chinos a unirse a su gobierno y al Partido Comunista

De acuerdo con Ryan Hass, experto en China del Brookings Institute, un ‘think tank’ con sede en Washington, desde hace meses Pekín han tratado de cambiar la narrativa en torno al coronavirus en una “historia de éxito” firmada por Xi. “El liderazgo chino ha tratado de convertir su manejo del COVID-19 en una historia de éxito, incluido el contrastarlo con el desempeño de Estados Unidos y otras democracias occidentales en respuesta a la pandemia”, dice a BBC Mundo. Jeremy Paltiel, experto en temas chinos de la Universidad de Carleton, en Canadá, coincide en que el control de la pandemia ha servido para que Pekín desarrolle una eficaz campaña de propaganda nacionalista, que busca reforzar el apoyo al liderazgo de Xi y al Partido. “El contraste con los principales países occidentales, especialmente Estados Unidos, señalado diariamente en los medios chinos, tranquiliza al público chino y convence a muchos de que su sistema de gobierno es superior al de Occidente”, dice a BBC Mundo. “Y el empeoramiento de las relaciones con Occidente y el sentimiento anti-chino provocado por la pandemia alienta a los chinos a unirse a su gobierno y al Partido Comunista”, agrega.

El éxito con el control de la pandemia, sin embargo, no comenzó con un buen primer paso para China. Numerosas denuncias apuntaron a que el gobierno encubrió los primeros brotes y censuró a médicos y periodistas que intentaron alertar el mundo de lo que estaba sucediendo en Wuhan. “Con el inicio del COVID-19 hubo una especie de rebelión online cuando en Wuhan se descubrió que el gobierno estaba ocultado lo que sucedía, lo cual mostró la censura y el sistema de supresión de la información, que dejaba a la gente muy vulnerable”, indica Shirk. La experta recuerda que en esos momentos Xi y el Partido se volvieron muy impopulares en China: el presidente le dejó inicialmente el trabajo de controlar el virus al premier y desapareció de la vista pública por un par de semanas. “Xi no parecía estar en el cargo. Pero una vez que volvió a aparecer fue para tomar la situación bajo su mando e instituyó este sistema muy efectivo de control total. Y fue muy efectivo”, señala.

Pese a las críticas que recibió por vulnerar derechos individuales y civiles, China logró lo que muy pocos países de Occidente han logrado

Pekín utilizó uno de los modelos más draconianos que se han utilizado para controlar la pandemia en el mundo y, pese a las críticas que recibió por vulnerar derechos individuales y civiles, logró lo que muy pocos países de Occidente han logrado. “Después de las torpezas y encubrimientos iniciales, las acciones decisivas de China con confinamientos, pruebas, rastreo y cuarentenas controlaron la propagación de la epidemia y dieron como resultado una tasa de mortalidad notablemente baja y una rápida reanudación de la actividad económica”, opina Paltiel. De acuerdo con el experto, el retorno a la normalidad y el hecho de que la economía china echara a andar sus motores mucho antes que la mayoría de los países de Occidente sirvió también para consolidar la estrategia y la forma de dirección del gobierno: al final, detrás de todo, estaba Xi. “El impresionante repunte económico de China entre los únicos países importantes que registraron un crecimiento positivo y un notable auge de las exportaciones confirma una visión positiva de la política y el arte de gobernar el país de Xi”, dice.

Pero Shirk asegura que no termina ahí: la pandemia, en su criterio, consolidó también la continuidad de Xi frente al Partido, principalmente con vistas al XX Congreso en 2022, en el que, según la mayoría de los pronósticos, repetirá por un tercer mandato. Desde los tiempos de Mao y Deng Xiaoping, ningún líder chino había permanecido en el poder más de 10 años, pero todo indica que las cosas cambiarán otra vez, luego de que Xi eliminara hace un par de años las barreras que habrían impedido su reelección. “Desde que tomó el poder, Xi ha ido creando las bases para esto, desde tomar el control de la mayoría de las agencias del Estado, el control del Ejército y la policía hasta las purgas contra sus oponentes”, dice Shirk. Sin embargo, “de no haber habido la pandemia, estos años de tránsito al Congreso del Partido hubieran sido muy difíciles para él”, considera. La experta señala que cuando se hicieron estos cambios en 2018 se generaron tensiones en algunos sectores del Partido y la decisión fue muy impopular entre la clase media y en las grandes ciudades. “Hay un sector importante dentro del país que no está muy feliz con la idea de que China regrese a este sistema que no es visto como muy moderno. También porque sus dos predecesores establecieron este precedente de rotación regular del poder que ahora Xi al parecer no seguirá”, indica.

El hombre que vivió en una cueva y se convirtió en el segundo presidente más poderoso del mundo, el ‘emperador Xi Jinping’

Según explica Paltiel, el coronavirus supuso también un cambio de juego para Xi: muchas políticas que eran cuestionadas dentro de China comenzaron a parecer “justificadas” dentro del contexto de la pandemia. Es el caso, por ejemplo, del “uso generalizado de tecnologías de vigilancia”. “El hecho de que estas tecnologías sirvan también para prevenir y rastrear la propagación de la enfermedad ayuda a legitimar su uso y a promover la aquiescencia al estado de vigilancia en nombre de la seguridad y la salud públicas”, dice. Shirk opina que tampoco fue casual que Pekín haya aprovechado el contexto del coronavirus para tomar una decisión “arriesgada”: imponer una nueva “ley de seguridad” en Hong Kong que supuso el fin del modelo “un país, dos sistemas” que había prevalecido desde 1997. En esa fecha Reino Unido transfirió el poder del territorio a Pekín, bajo el acuerdo de que el gobierno chino respetaría al menos por 50 años la autonomía y una serie de normas democráticas en Hong Kong que no son comunes en el resto de China continental. Los críticos advierten que la nueva ley es una amenaza a las libertades de Hong Kong. Sin embargo, tras una serie de protestas masivas, el gobierno de Xi impuso una ley que fue ampliamente criticada por la comunidad internacional por las formas en las que restringe el derecho a la protesta y la libertad de expresión en Hong Kong y toma poder efectivo sobre el territorio. “Aunque las protestas fueron el desencadenante, es difícil negar que el contexto de la pandemia fue favorable para que Xi se atreviera a dar este paso, que de no ser por el coronavirus, probablemente hubiera causado una reacción internacional más enérgica. En julio de 2020, los países del mundo estaban demasiado ocupados en lidiar con sus propios problemas por el virus”, dice Shirk.

Pero el éxito de China en el combate del coronavirus no logró limpiar del todo la imagen del país a nivel internacional. Según un estudio del Pew Research Center de octubre pasado, las opiniones negativas sobre China se multiplicaron durante 2020 entre las principales economías desarrolladas. “La imagen pública de China se ha desplomado en muchas partes del mundo desarrollado durante el año pasado. El mensaje que el liderazgo chino ha estado presentando a su propia población ha sido más aceptado en casa que en muchos lugares en el extranjero”, opina Hass. De acuerdo con el experto, detrás de esto estuvieron una serie de factores, que van desde el mal manejo inicial del virus y su ocultamiento hasta las políticas “agresivas” de Xi hacia Hong Kong, sus amenazas a Taiwán y las frecuentes denuncias de violaciones de derechos humanos contra los musulmanes de origen uigur en Xianjiang.

Aumentar su “influencia global” a través de numerosos proyectos de infraestructura en el marco de la ‘Nueva Ruta de la Seda’

Pero según Shirk, la pandemia le dio también al mandatario chino la posibilidad de intentar cambiar la imagen de China y aumentar su “influencia global”, una idea que se ha consolidado durante su gobierno a través de numerosos proyectos de infraestructura dentro del proyecto conocido como Nueva Ruta de la Seda. En un inicio, los planes no salieron muy bien: China comenzó a donar mascarillas y equipos de protección a varios países, pero la baja calidad de los productos provocó un rechazo y la condena de varias agencias de salud. “Sin embargo, luego vendría otro producto que marcó un cambio de juego: las vacunas”, dice Shirk. China estuvo entre los primeros países en patentar una contra el COVID-19 y aunque su efectividad no está en los niveles de las que han producido Moderna o Pfizer se volvió una alternativa para muchos países que no han podido acceder a las dosis de otras farmacéuticas.

“El desorden y el proteccionismo en torno al suministro de vacunas por parte de los principales países occidentales, incluidos EE.UU. y la Unión Europea, sirvió para dar una impresión favorable de China en los países en desarrollo”, opina Paltiel. “La generosidad de China (y la voluntad de compartir sus vacunas incluso antes de que su propia población haya sido sustancialmente vacunada) tanto a nivel bilateral como multilateral a través de la OMS les ha hecho mejorar notablemente su imagen a nivel internacional”, señala. Es, al decir de Susan Shirk, otra de las formas en las que el coronavirus “cambió definitivamente las cosas para Xi Jinping”. “Estaba en una situación que podría haberlo hecho muy vulnerable al inicio de la pandemia y ahora es un líder más fuerte, tal vez solo comparado con Mao. Diría que la pandemia facilitó su paso a un tercer término casi sin obstáculos”, afirma.

Las personas vacunadas necesitan seguir utilizando cubrebocas, mantener el distanciamiento físico y limpieza de manos

Más de uno de cada 10 estadounidenses han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus, pero todavía están esperando una respuesta clara a una pregunta clave: ¿Qué pueden hacer una vez que estén completamente vacunados? La respuesta actual no es para nada satisfactoria. La guía oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) es que las personas vacunadas necesitan seguir utilizando cubrebocas, mantener el distanciamiento físico, limpieza de manos y básicamente cumplir con todas las precauciones previas a la vacuna. Quienes tienen ansias por tomar un avión para visitar a sus seres queridos podrían dudar de hacerlo ya que les han advertido de no ver la vacunación como un “pase libre para viajar”. La única área en la que los CDC han cedido es en sus lineamientos sobre cuarentenas: ahora dice que 14 días después de haber recibido la segunda dosis de la vacuna, y por un período de tres meses, las personas plenamente vacunadas no necesitan cumplir con una cuarentena tras ser expuestas a alguien con COVID-19. Aunque eso sin duda es un alivio, no es para nada un argumento de venta sólido. A fin de cuentas, las vacunas de Pfizer y Moderna tienen una efectividad de 95% previniendo enfermedades sintomáticas y casi de 100%  previniendo enfermedades graves. Estos son resultados asombrosos, y básicamente significan que el COVID-19 en una persona vacunada no es peor que un resfriado fuerte o una gripe.

Sin embargo, debido a que la investigación sobre si las personas vacunadas pueden o no transmitir el COVID-19 no es definitiva, se les está pidiendo a las personas que no cambien sus hábitos. Esta precaución es comprensible, pero la falta de orientación podría llegar a causar tanta frustración que algunas personas podrían decidir irse a los extremos: he tenido pacientes que me han hablado de desechar los cubrebocas y salir a visitar varios bares en una noche. Otros podrían cuestionar el propósito de la vacuna si sus vidas permanecen iguales. No es suficiente explicar el objetivo social de alcanzar la inmunidad colectiva dentro de varios meses o años; necesitamos articular las libertades que las personas pueden disfrutar en la actualidad gracias a la vacuna.

Dos estudios preliminares de Israel revelaron una disminución en la carga viral tras la aplicación de la vacuna Pfizer

Espero que los CDC proporcionen recomendaciones más específicas post-vacunación basadas en los mejores datos disponibles, aunque estén incompletos. Existe cada vez mayor evidencia de que, al igual que con muchas otras vacunas, las personas que reciben la inoculación contra el coronavirus esparcen menos el virus y son menos contagiosas tras la exposición. Dos estudios preliminares de Israel revelaron una disminución en la carga viral tras la aplicación de la vacuna Pfizer. Una prepublicación informó que la vacuna AstraZeneca redujo 67% los resultados positivos en las pruebas. Los datos de la vacuna de Moderna también sugieren que reduce la infección asintomática. Juntos, estos resultados deberían permitir a los CDC proporcionar una hoja de ruta preliminar para la vida postvacuna. El punto de decisión más sencillo es en torno a las actividades esenciales que las personas anteriormente consideraban de alto riesgo. Quienes solían posponer citas médicas como exámenes de detección de cáncer o visitas al dentista, deben retomarlas. Quienes no están trabajando solo por temor a la exposición pueden regresar sabiendo que tienen una protección razonable ante contraer un caso de enfermedad grave.

Creo que los lineamientos podrían ir más allá y afirmar que también se pueden realizar algunas actividades no esenciales, con precauciones. Las personas que anhelan ir al gimnasio o a un restaurante deberían poder hacerlo, siempre y cuando sigan cumpliendo reglas como el uso de cubrebocas y el distanciamiento, en caso de que sean contagiosas para los demás. Sin embargo, aún no aconsejaría que las personas recién vacunadas fueran a bares abarrotados, y deberían tener especial cuidado de no llevar el virus a sus casas si viven con personas no vacunadas. Si todas las personas en un hogar están vacunadas, creo que las recomendaciones deberían permitir más actividades que antes se consideraban de alto riesgo. Una pareja que quiera reunirse con otra pareja ya vacunada probablemente esté segura haciéndolo, incluso con abrazos y encuentros en lugares cerrados, sin cubrebocas. Quizás deberían seguir evitando las grandes concentraciones de personas, porque el riesgo se incrementa con la exposición, y no hay garantía de que todos los que dicen estar vacunados realmente lo estén.

¿Qué sucede con las y los adultos mayores que quieren ver a sus familias? Si la razón por la que las visitas no ocurrían era la preocupación por los ancianos, entonces muchas familias podrían decidir que ahora está bien visitarlos porque ya están protegidos. La probabilidad de contraer el COVID-19 durante un viaje ya es bastante baja, y con el uso atento de cubrebocas durante los vuelos, las y los adultos mayores solo supondrían un riesgo menor para familiares que no se han vacunado. Ese riesgo puede reducirse aún más si las visitas vacunadas evitan otras reuniones sociales antes de viajar. Hay quienes podrían decir que no hay datos suficientes como para hacer estas recomendaciones. Sin duda, no lo sabremos con certeza hasta no tener resultados de pruebas y rastreo de contactos en el mundo real. Si se descubre que muchas de las nuevas infecciones por COVID-19 se originaron por personas vacunadas, o si las variantes emergentes no son afectadas por las vacunas existentes, los lineamientos pueden ajustarse: tal vez las personas vacunadas deban tener nuevamente mayores restricciones.

Pero si hay algo que hemos aprendido durante la pandemia, es que las personas necesitan una guía clara y práctica sobre cómo transitar sus vidas, y la necesitan ahora. Finalmente tenemos vacunas que brindan una protección extraordinaria. Ayudemos a las personas a utilizarlas para su propia protección, y recuperemos al mismo tiempo cierto grado de normalidad, así damos a todos la esperanza de un futuro posterior a la pandemia. Estamos en el principio del fin y vamos a seguir avanzando contra el COVID-19.

@SantiGurtubay

@El BestiarioCancun

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