El atentado terrorista a la ‘Cervecería Chapultepec’

PINCELADAS

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

Las imágenes de Playa del Carmen nos ‘trasladan’ al París del 13 de noviembre de 2015…

 

Francia vivía en el máximo estado de alerta. “Desbaratamos atentados a diario”, decía aquel verano el ministro del Interior Bernard Cazaneuve. Los atentados del 13-N no se pudieron evitar y se producían justo el primer día en que Francia restauraba las fronteras interiores de la Unión Europea para reforzar la seguridad de la Cumbre del Clima que se celebraba en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015. Francia era el país occidental más amenazado por los yihadistas. En guerra contra los radicales en varios frentes, los atentados de Charlie Hebdo y el supermercado Hiper Cacher, que costaron la vida a 17 personas, fueron una dramática llamada de alerta. Desde entonces, se había librado in extremis de ocho atentados, al menos dos de ellos programados para causar auténticas matanzas. Casi 2.000 ciudadanos franceses habían emprendido el viaje a Siria o Irak -muchos por Barcelona o Madrid- y 500 empuñan ya las armas. Los aspirantes al combate habían aumentado un 212% en lo que va de año. Y el dato más preocupante: de Siria e Irak habían regresado entre 200 y 300. El temor a un nuevo gran atentado estaba en el ambiente. El fiscal de la República François Molins llegó a hablar de un próximo “11-S a la francesa”.

En terrazas similares a la ‘Cervecería Chapultepec’, como la de los bares y restaurantes ‘Le Petit Cambodge’, ‘Le Carillon’, ‘La Casa Nostra’, ‘La Belle Équipe’ y en ‘Le Comptoir Voltaire’, decenas de clientes murieron a consecuencia de los disparos recibidos. Su delito, estar divirtiéndose. De dos años a esta parte nuestro Quintana Roo ha sido escenario, casi a diario, de asesinatos entre integrantes de cárteles o pandillas; atentados contra miembros de las fuerzas de la Seguridad del Estado; explosión de una bomba en un barco que transportaba pasajeros entre Solidaridad y Cozumel, sin que se informara a la opinión pública del resultado de las investigaciones realizadas; tiroteos en el centro de la ciudad de Cancún, a la altura de la Glorieta del Ceviche; asalto a las instalaciones de la Fiscalía; muertes violentas de varios periodistas, el último, apenas hace unas horas; disparos a bocajarro contra todos los clientes que se encontraban en la ‘Cervecería Chapultepec’… Si sumamos el número de ciudadanos asesinados y con secuelas por heridas graves, superamos con creces las cifras de lo ocurrido otro día 13, del 2015, en la capital de Francia. Conocida también como ‘La Ciudad Luz’ (La Ville Lumière), es el destino turístico más popular del mundo, con más de 42 millones de visitantes extranjeros por año.

París cuenta con muchos de los monumentos más famosos y admirados del orbe: la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, la avenida de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, la Basílica del Sacré Cœur, el Palacio de Los Inválidos, el Panteón, el Arco de la Defensa, la Ópera Garnier o el barrio de Montmartre, entre otros. También alberga instituciones de reconocimiento mundial: el Louvre, el Museo de Orsay y el Museo Nacional de Historia Natural de Francia y ocupa un lugar importante en el ámbito de la cultura, la gastronomía, la moda y el lujo. Durante estos últimos cuatro años, la inseguridad motivó un descenso importante en el número de visitantes, afectando al Turismo. Recuperada la tranquilidad en las calles, su principal industria está en recuperación. La Riviera Maya, Cancún y el Caribe Mexicano no son una excepción. El turismo es clave en su economía. Los turistas exigen seguridad. La ausencia de violencia en nuestras calles es la más efectiva campaña de promoción turística. No confundamos los deseos con la realidad. Es clave la unión de todos los factores que lograron que Cancún sea el primer destino mundial del producto caribeño. No podemos permitirnos el lujo de acompañar las imágenes de las cámaras de seguridad de la ‘Cervecería Chapultepec’ con polémicas acusaciones de empresarios hoteleros contra la Secretaria de Turismo, Marisol Vanegas. Son tiempos de sumar esfuerzos para devolver la ‘Pax cancunense’ de la que disfrutamos durante muchos años. Era nuestra ‘Pax romana’ (Paz romana), una expresión en latín utilizada para referirse al largo periodo de estabilidad que vivió el Imperio romano, caracterizado tanto por su calma interior como por su seguridad exterior, lo que le permitió alcanzar su máximo desarrollo económico y expansión territorial…

El Diccionario de la Real Academia Española define el término ‘terrorismo’ como: “Dominación por el terror. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social…”. La sociedad quintanarroense tiene miedo. No es una ‘historia’ exclusiva entre criminales, entre asesinos y policías, es un problema que atañe a todos. Las imágenes de la ‘Cervecería Chapultepec’ es una prueba de que estamos ante una nueva estrategia de terror donde la población civil es un principal objetivo. Lo importante es hacer el mayor daño posible, caiga quien caiga, para que los titulares inunden las portadas de los principales medios impresos y ‘online’. Sembrando el terror ciudadano esperan los asesinos que la población exija una ‘negociación’ con el crimen organizado de los cárteles o ‘desorganizado’ de más de un centenar de pandillas, por ejemplo en Cancún, a las que hemos dejado, en los últimos años, convertirse en un auténtico ‘ejército’ con un modelo de auténtica guerrilla urbana, logrando apoderarse de nuestras plazas y jardines y que la sangre inunden las calles de nuestro Quintana Roo. El resultado que pretenden los delincuentes pudiera ser otro, el que la ciudadanía comience a apoyar operativos donde los autores de las matanzas como la de este lunes, sean ejecutados, sin más. El Fiscal General del Estado, Oscar Montes de Oca, descartó que el móvil del ataque a balazos en la ‘Cervecería Chapultepec’, fuera el cobro de ‘derecho de piso’. Lo anterior contrasta con la versión inicial que dio la Dirección Municipal de Seguridad Pública de Solidaridad, la cual afirmó dicho móvil del caso que derivó en la muerte de una persona y otras 11 que resultaron heridas en la noche del perturbador lunes 13 de mayo.

Recuerdo un poema de Berthold Brecht, dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del teatro épico, también llamado teatro dialéctico. En sus estrofas Brecht hace referencia a la pasividad de la población alemana y europea ante el fenómeno del nazismo, liderado por Adolf Hitler… “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a buscar a los judíos, no pronuncié palabra, porque yo no era judío. Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar…”.

Los atentados en París de noviembre de 2015 fueron varios ataques terroristas cometidos en la noche del 13 de noviembre de 2015 en la capital francesa y su suburbio de Saint-Denis, perpetrados en su mayoría por atacantes suicidas islamistas en los que murieron 137 personas y otras 415 resultaron heridas. Un tiroteo en el restaurante Petit Cambodge, en el X Distrito de París, se saldó con al menos cuatro muertos. Un segundo tiroteo tuvo lugar en el teatro Bataclan, en el XI Distrito de París, con al menos 100 rehenes. En una brasserie cercana al Estadio de Francia, una explosión dejó al menos 10 muertos o heridos.La autoría de los ataques fue reivindicada por la organización yihadista ‘Estado Islámico’. El presidente de la República, François Hollande, se encontraba en el palco del Estadio de Francia con el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, para ver el partido de fútbol amistoso entre la selección francesa y la alemana. Hollande y Steinmeier fueron evacuados por personal del lugar. El presidente francés se dirigió al Ministerio del Interior para presidir un gabinete de crisis. Se produjeron al menos seis tiroteos y tres explosiones, los cuales fueron reportados en los alrededores de la calle de la Fontaine-au-Roi, calle de Charonne y en el teatro Bataclan situado en el número 50 del bulevar Voltaire. En este último escenario, durante el concierto del grupo de hard rock estadounidense ‘Eagles of Death Metal’, según la agencia Associated Press, cerca de 80 personas fueron asesinadas cuando al menos cuatro hombres entraron a la sala principal del teatro y dispararon durante diez a quince minutos hacia la multitud, para luego rematar a quienes aún se movían y después mantener retenidos a 120 rehenes. Algunos de ellos afirmaron haber escuchado a uno de los atacantes gritar ‘¡Allahu Akbar!’ (‘¡Alá es grande!’). Eran alrededor de cinco o seis terroristas armados con fusiles de asalto AK-47… En Solidaridad, los terroristas no lanzaron ninguna consigna, solo dispararon a quemarropa, oyéndose el ruido de los proyectiles. Después, el terrible ‘Silencio de los Corderos’.

@BestiarioCancun

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